El Dañado
con corazón palpitante de pasión y zozobra
se quedaba ella cada vez que le pasaba
montando su caballo negro y armado hasta los dientes
el chivo le decían
valiente lleno de caballerosidad o bandido osado?
aunque él la vio echándole el ojo
por el rabo del ojo
se quedó con su risa tan ligera y aun siniestra y espantosa
sin poder sacar el recuerdo calado y desdeñado
en su pobre corazón por lo que había pasado
en aquella desdichada tierra tan fecunda
en engaño y sueños desrealizados
un recuerdo tan inolvidable que ni la embriaguez
ni las mujeres piratonas podían sacar el rencor
tan profundo que le penetraba hasta el fondo del alma